¿Cómo Superar el Sentimiento de Culpa?

Recientemente tuve la oportunidad de ver la película “La Cabaña”, un film que muestra una propuesta interesante de un personaje que pierde su hija a manos de un violador; luego Dios mismo, en sus 3 personas, comienza a interactuar con él en un largo proceso para curar el dolor que tiene en su alma.

Algo constante en la historia era el sentimiento de culpa por parte de este hombre porque creyó que en un momento clave había descuidado a su pequeña hija; aunque la verdad estaba siendo sumamente cruel con el mismo, y bueno no contaré más sobre la película para no echártela a perder si no las has visto…

Pero, sí has entrado a leer por aquí imagino que tu interés es sobre cómo superar ese sentimiento de culpa, mismo que puede ser tan agobiante.

¿Te parece sí aprendemos juntos sobre este tema?

SENTIMIENTO DE CULPA

El sentimiento de culpa básicamente tiene una de dos causas:

1. Hiciste algo que NO debías hacer.
2. NO hiciste algo que debías hacer.

Diré algo más y por experiencia propia sobre el sentimiento de culpa: Es horrible, realmente horrible. Te hace sentir miserable, como sí hubieras perdido valor como persona y ya no merecieras nada por lo ruin que has sido; bueno, eso o algo así.

Ahora bien, ¿Cómo se supera eso? Sólo conozco una manera: Con la gracia de Dios.

El sentimiento de culpa sólo se supera con la gracia de Dios.

Me gustaría que de forma rápida veamos 2 historias de cómo la gracia de Dios pudo rescatar a 2 personas de una forma sobrenatural de su sentimiento de culpa; al tiempo que les dio renovadas fuerzas para seguir viviendo la vida.

ELÍAS, EL PROFETA MIEDOSO

“Y cuando lo oyó Elías, cubrió su rostro con su manto, y salió, y se puso a la puerta de la cueva. Y he aquí vino a él una voz, diciendo: ¿Qué haces aquí, Elías?”

1 Reyes 19:13

Elías es un super profeta del Antiguo Testamento, de verdad, de los más grandes entre los grandes; pero tuvo un momento donde flaqueó y casi se echa a perder…

Ese momento se describe en 1 Reyes 18, fue después que Dios usara a Elías para demostrar ante todo el pueblo que solamente Él era Dios; y de paso, se echó a 450 profetas de Baal que estaban contra él. Además, después de 3 años sin lluvia, Elías pudo predecir con exactitud que volvería a llover. Fue un día espectacular para Elías.

Pero cuando Jezabel, esposa de Acab y reina de Israel, se dio cuenta de lo sucedido; le lanzó una amenaza de muerte y nuestro super profeta salió huyendo de miedo. Lo que más me sorprende fue la conversación que tienen Dios y Elías, a continuación un extracto…

“14 El respondió: He sentido un vivo celo por Jehová Dios de los ejércitos; porque los hijos de Israel han dejado tu pacto, han derribado tus altares, y han matado a espada a tus profetas; y sólo yo he quedado, y me buscan para quitarme la vida. 15 Y le dijo Jehová: Ve, vuélvete por tu camino, por el desierto de Damasco… 16 … y a Eliseo hijo de Safat, de Abel-mehola, ungirás para que sea profeta en tu lugar.”

1 Reyes 19:14-16

Algo que me cautiva siempre es la gracia de Dios, imagínate que ¡Dios NO le reclamó nada a Elías! Dios no le dice: “Ay Elías, estás huyendo una mujer, estoy tan decepcionado de ti…” Importante lección esa, vale la pena repetirlo:

Dios no está decepcionado de ti.

Cuando comprendí esa verdad me dio un respiro hondo y fresco, a veces uno está decepcionado de uno mismo y piensa que Dios también lo va a estar; pero no es así, podemos contristar al Espíritu Santo (esa también es una gran verdad), pero en la mente de Dios sólo están los planes para nuestro futuro y las acciones obedientes que Él quiere que realicemos hoy.

En la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta, no hay tiempo ni espacio para el sentimiento de culpa.

Aprovecho a aclarar algo: El sentimiento de culpa no tiene nada que ver con el arrepentimiento bíblico, pero ese es otro tema…

PEDRO, EL APÓSTOL LLORÓN

“—Simón, hijo de Juan, ¿me amas?

Pedro se puso triste porque Jesús le había preguntado ya tres veces si lo amaba. Entonces Pedro le dijo:

—Señor, tú lo sabes todo. Sabes que te amo.

Jesús le dijo:

—Cuida a mis ovejas.”
Juan 21:17 PDT

Es difícil imaginar a alguien en peor posición que Pedro ante Jesús resucitado, estamos hablando del que dijo lo seguiría hasta la muerte; pero a la hora de la verdad, lo había negado tres veces…

Yo he sido así, yo he negado al SEÑOR varias veces, como cuando Él me pide hacer algo y no lo hago o como cuando a Él no le agrada algo que esté haciendo y de todos modos igual lo hago. Yo también he negado al SEÑOR, y muchas veces…

Pero lo maravilloso de la respuesta de Pedro está en reconocer algo que podemos estar olvidando: ¡Es que Dios ya sabe todo!; Dios no necesita que se le informe de mis actos para considerar mi valor, Él decidió pagar un alto precio por mí aún sabiendo la clase de maldad que estaba en mí.

Honestamente, sí Dios quisiera sacarme de la carrera, pues con toda Su Justicia que ya ratos pudo haberlo hecho… Pero, con toda humildad tenemos que reconocer no somos un producto terminado, estamos en proceso de fabricación. Y lo mejor que podemos hacer es obedecer lo que Dios pide que hagamos, recordando algo que aprendí en una enseñanza:

“Solamente la gracia de Dios puede hacer aceptable para Él nuestra obediencia imperfecta.”

Gustavo Zepeda

Recuerda que Dios siempre puede volver a comenzar con nosotros y usualmente Él da segundas oportunidades…

CONCLUSIÓN

El sentimiento de culpa es una carga que Dios NUNCA nos impusó.
#SoltaEsoYA

¡Que Dios te bendiga querido(a) amigo(a)!

Mark Z 

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