Me Gusta Alguien Que No es de Mi Iglesia

Es normal llegar a sentir atracción por una persona. Las emociones y los sentimientos se activan cuando alguien despierta un estímulo en nosotros, ya sea por admiración, belleza, por el trato que nos da o las cosas que nos dice.

Cada pareja y matrimonio tienen una historia distinta, la manera en como Dios une a dos personas para que vivan juntas toda una vida nunca será la misma, cada caso es distinto.

Aunque cada caso sea diferente, existe un único procedimiento, un orden y una serie de pasos a seguir que Dios nos ha dado en la Biblia cuando se trata de relaciones.

Antes que nada, debemos recordar que la única relación sentimental que Dios aprueba es el matrimonio, el cual es el único lugar donde podemos satisfacer todas nuestras necesidades emocionales y sexuales.

Previo al matrimonio, lo recomendable es tener un noviazgo con propósito matrimonial, el cual tiene como único objetivo cortejar a la pareja y conocerla antes de la boda. Debe ser una relación basada en una amistad sincera, en el respeto y la prudencia, no muy extensa de tiempo para evitar la tentación sexual.

Cuando entramos al punto del noviazgo es cuando surge el conflicto, ya que la mayoría nos cansamos de esperar en Dios, queriendo hacer las cosas a nuestra manera, dejándonos cegar por las emociones cuando encontramos a una persona que nos gusta.

Pero… ¿Qué pasa cuando nos gusta alguien que no es cristiano o dice ser cristiano pero no va a nuestra Iglesia o simplemente es un nuevo? Llego la hora de aprender, te daré algunos consejos que te ayudarán a tener una mayor dirección en el tema.

#1 RECORDEMOS EL CLÁSICO “YUGO DESIGUAL”

No se unan con los incrédulos en un yugo desigual. Pues ¿qué tiene en común la justicia con la injusticia? ¿O qué relación puede haber entre la luz y las tinieblas? 1 Corintios 6:14 RVC

Creo que no hay cristiano en esta vida que no sepa sobre el yugo desigual. Sabemos que el yugo desigual es la unión o asociación entre un creyente y un no creyente. Pero también se puede interpretar como la unión de dos personas que tienen una diferente manera de pensar.

Para que exista una relación tiene que existir una conexión con la otra persona. Más que compartir gustos, ideales, pasatiempos, visión, solo una cosa nos debe conectar y es Cristo y su obra.

Tenemos que tener un mismo pensar y sentir con la otra persona:

• Creer en un mismo Evangelio
• Congregarse en una misma Iglesia
• Compartir las mismas convicciones
• Servir al mismo nivel

Si usted no comparte la mayoría de estos ideales con la persona que le gusta, está perdiendo su tiempo y botando sus emociones en alguien que posiblemente no será su esposa(o).

¿Por qué no debemos unirnos en yugo desigual? El emprender una relación con una persona que piensa diferente te puede llevar a desobedecer y alejarte del camino de Dios.

Reto: La prohibición de unirse en Yugo desigual no es un consejo, sino un mandato de Dios. Tenemos que ser obedientes.

#2 NO SOMOS SUPERMAN O SUPERCHICA

Así que ni el que siembra ni el que riega son algo, sino Dios, que da el crecimiento. (1Corintios 3:7)

Muchos cristianos se las quieren tirar de “súper héroes” y desean “rescatar” a la persona que les gusta para poder tener una relación con ella.

No se descarta la posibilidad de que puedas casarte con un invitado que lleves a la Iglesia, pero es algo de doble filo. Cualquiera dice ser cristiano y creer en Dios o ser moralmente correcto, pero pocos tienen el carácter de Cristo.

Cuando te casas con alguien, te casas con el carácter de esa persona, si esa persona tiene poco carácter tendrás muchos problemas a futuro en tu relación y familia. He conocido casos de personas que se han casado porque el otro era cristiano o cristiana, pero en la actualidad están divorciados o en una relación rota o sin propósito.

Crecer toma tiempo, quizá meses o incluso años, depende de las decisiones que la persona tome y siempre que sean sinceras.

Reto: Revisa las motivaciones del porque llevas a ese chico o chica que te gusta a la Iglesia ¿Para qué se enamore de ti o de Cristo?

#3 NO VIVIMOS DE EMOCIONES SINO DE CONVICCIONES

El corazón es engañoso y perverso, más que todas las cosas. ¿Quién puede decir que lo conoce? (Jeremías 17.9 RVC)

No podemos confiar en nuestro corazón y emociones al momento de tomar decisiones, es demasiado engañoso, ya que de él proviene tanto lo bueno como lo malo de nosotros.

El corazón puede hacerte creer que las mentiras del diablo son una verdad, te puede engañar diciéndote que la persona que te gusta es la indicada, cuando la realidad puede ser contraria.

Tus sentimientos nunca serán el indicador de la voluntad de Dios. Tenemos la Biblia que nos muestra la voluntad de Dios y nos enseña como conducirnos en la vida. Nuestra aspiración debe ser parecernos a Cristo cada día más, entre más parecidos seamos, más amor verdadero podremos transmitir a otra persona.

Para darte un ejemplo, Dios pide hombres con el carácter mencionado en 1 Timoteo capítulo 3 o mujeres virtuosas como la de Proverbios 31. Nosotros debemos anhelar lo que Dios anhela.

Reto: La falta de carácter te lleva a tomar malas decisiones.

#4 LA COSA NO ES CASARSE, ES CASARSE BIEN

Ustedes, las casadas, honren a sus propios esposos, como honran al Señor; porque el esposo es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador. Así como la iglesia honra a Cristo, así también las casadas deben honrar a sus esposos en todo. Esposos, amen a sus esposas, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella. Efesios 5:22-25

Cualquier puede casarse, pero hay una gran diferencia entre casarse y casarse bien. Casarse bien implica seguir las instrucciones de Dios en cuanto al matrimonio y entender bien los roles que van a desempeñar cada uno dentro de tal. El matrimonio es un ministerio que Dios creo para servirle y darle gloria.

Mujer: Si usted es muy insegura, emocional, poco servicial o intencional en su relación con Dios y el servicio, si le cuesta sujetarse o ser de apoyo a sus líderes, déjeme decirle que aún no está lista para casarse.

Hombres: Si usted es muy emocional, no se congrega fielmente, es poco servicial o no muy trabajador, si le cuesta ser un líder, tratar con respeto a las damas, aun no estás listo para casarte.

Reto: El comprender el llamado, tu rol como casado y la finalidad del matrimonio te ayudará a tomar mejores decisiones y a casarte con alguien correcto.

#5 ¿PERO SI EN LA IGLESIA NO HAY NADIE QUE ME GUSTE?

Yo quisiera verlos libres de preocupaciones. El soltero se preocupa de servir al Señor, y de cómo agradarlo. (1 Corintios 7:32 RVC)

Tenemos que mirar la soltería no como una condición sino como un ministerio. Si el Señor te tiene soltero(a) es porque así te quiere usar y será el mismo quien te llamará a servirle como casado conforme a su tiempo y voluntad.

Si no ves algún hombre o mujer en la Iglesia que te guste, tu papel no es “pescar” o ir de “cacería”, sino orar para que Dios levante una personas de carácter en tu Iglesia que puedan ser de tu agrado y también para que te lleve a encontrarte con esa persona.

Podrías casarte con alguien que has invitado a tu iglesia, pero crecer y adaptarse como lo mencionaba toma tiempo, debemos ver el carácter de una persona como lo más valioso, además de su ejemplo ante los demás.

Si has invitado a una persona que te gusta, lo mejor sería darle ese tiempo a la persona para que crezca sin involucrarte emocionalmente con él o ella hasta que la calidad de su fe sea probada.

5 Tips prácticos que te ayudarán en esa situación:

1. Ora constantemente: para poder comprender y aceptar la voluntad de Dios en cuanto las relaciones y el matrimonio.
2. Estudia la Biblia: prepárate, asesórate más en estos temas, la sabiduría nos hace tomar buenas decisiones.
3. Cuida tu corazón: Tu amor, emociones, besos, caricias y demás tratos especiales solo deben ser para tu esposa(o), para nadie más.
4. Pide consejo: acércate a tus líderes y a personas casadas que te puedan ayudar.
5. Corta aquello que no edifique: Dios nos pide santidad, no dejes que tus decisiones te alejan de la verdad.

CONCLUSIÓN:

Si quieres disfrutar del amor, disfrútalo con tu esposa. ¡Guarda tu amor sólo para ella! ¡No se lo des a ninguna otra! No compartas con nadie el gozo de tu matrimonio. (Proverbios 5:15-17 TLA)

Buscar tener una relación con alguien que no tiene o refleja a Cristo, que no comparte tus convicciones, que no va a tu Iglesia o que no tiene carácter, es falta de carácter y madurez de tu parte.

Pide a Dios por sabiduría y dirección, lo mejor cuesta, pero por sobretodo viene a Su tiempo. El hombre o la mujer que Dios te tiene, te acercará más a él y buscará por amor a Dios lo mejor para ti.

¡Que el Señor se glorifique con tu vida y decisiones!

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