¡Arrepentimiento a medias!

arrepentirse

Muchas veces, decimos estar arrepentidos de algo que hicimos, e incluso transmitimos la plena convicción que no volveríamos a cometer el mismo error. Lo cierto es que, no siempre que decimos estar arrepentidos, nuestro arrepentimiento es tan real, al punto de llevarnos a vivir una vida diferente.

En el libro anterior, el libro de Jonás, que correspondía a las lecturas diarias y de donde hemos estado compartiendo estos devocionales; aprendimos que, finalmente Jonás fue a la ciudad de Nínive, proclamó el mensaje de salvación y todo el pueblo, el cual era una población de más de ciento veinte mil personas, confió.

Sin embargo, pasaron los años, y nuevamente los habitantes de Nínive tomaron el mal camino, volvieron a sus días de pecado, dioses ajenos, y abandonaron su confianza sobre el único Dios verdadero. Olvidaron el arrepentimiento que habían manifestado y regresaron a cometer los mismo errores y quizá con mayor intensidad.

En el capítulo 2 del libro de Nahúm, nuevamente Dios envía su advertencia, les hace saber que recibirán las consecuencias por sus malas decisiones y que castigará su rebelión.

Nínive, tu enemigo viene para aplastarte. ¡A las murallas! ¡Vigila los caminos! ¡Prepara tus defensas! ¡Reúne a tus fuerzas armadas! Nahúm 2:1 (NTV)

Con esto podemos aprender 2 cosas:

Nuestro arrepentimiento debe ser de una vez por todas.

Los habitantes de la ciudad de Nínive, se arrepintieron por un tiempo, luego dejaron la comunión con el Señor y fácilmente, desviaron su mirada a los placeres del mundo.

Cuando le decimos a Dios que estamos arrepentidos, es porque en verdad estaremos dispuestos a apartarnos de hacer lo que hacíamos y comenzaremos a vivir una vida diferente. A este punto, no estamos dudando si lo intentaremos, estamos convencidos que nos vamos a esforzar continuamente para cumplirle.

Así como Dios perdona y olvida nuestro pecado, nosotros debemos tomar el perdón y vivir una vida diferente.

No podemos solo tomar el perdón que Dios nos ofrece y seguir viviendo el mismo estilo de vida, debe haber un cambio, total y completo.

Dios no nos vuelve a tomar en cuenta nuestros pecados, por lo tanto tampoco nosotros deberíamos volver a donde hemos sido sacados. No tenemos cabida en ese lugar, en ese estilo de vida. Dios nos rescató para vivir una vida diferente.

´´El falso arrepentimiento es cuando el individuo todavía siente el deseo de pecar. Se abstiene de hacerlo, no porque lo aborrece, sino porque teme sus consecuencias´´ Charles Finney.

Este artículo es uno de los devocionales que hay en www.BlogdeCristo.com, si quieres unirte a la conversación te invito a usar el hashtag #DevocionalesBDC en tus redes sociales favoritas.

 

 

 
¡Coram Deo!

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