11 Pasos para Estudiar la Biblia

Pasos Estudiar la Biblia

11 es un buen número: en mi deporte favorito se juegan 11 contra 11 y además es la cantidad de pasos para estudiar un pasaje de la Biblia que he aprendido en el Diplomado de Hermenéutica que estoy recibiendo en mi iglesia local.

Antes de comenzar es importante que tengas escogido el texto que quieres estudiar, por razones de tiempo usaremos un texto “pequeño”, pero este mismo proceso con estos mismos 11 pasos pueden usarse para estudiar cualquier pasaje de la Biblia.

El texto que usaremos será Lucas 18:1, ¡comencemos!

“También les refirió Jesús una parábola sobre la necesidad de orar siempre, y no desmayar,”

Lucas 18:1

Paso 1. Orar

Este paso es quizás el más importante porque es cuando preparamos nuestro corazón a lo que Dios tiene para enseñarnos a través de Su Palabra.

Recuerda: ora, pero de verdad.

Paso 2. Leer 3 veces el pasaje

Esto no es una carrera de quién lee más rápido, se trata de leer cuidadosamente qué dice el pasaje y observar bien, fijarse en los detalles… después de haber leído 3 veces el pasaje de esta manera podremos tener una idea clara de qué se trata el mismo.

3. Identificar personajes

En nuestro ejemplo de Lucas 18:1, solamente hay dos personajes, que son:

  1. Jesús, y
  2. Sus discípulos

¿Cómo sabemos que es Jesús? ¿Y qué son sus discípulos? Hay que ver el contexto previo, busca Lucas 17: 22, ahora observa la palabra “También” y sabrás que es una continuación de Jesús hablando y en “les“, de nuevo gracias al contexto, sabemos que es a sus discípulos.

4. ¿Qué dice el texto de cada personaje?

Ahora se trata de identificar en el pasaje qué está diciendo de cada personaje, es una buena práctica subrayar en el texto con colores distintos por cada personaje en dónde se mencionan. En nuestro ejemplo, se puede listar de la siguiente manera:

  • Jesús: Él dio una parábola sobre la importancia de orar siempre.
  • Los discípulos: Reciben una parábola que Jesús les dio o les refirió…

En un pasaje un poco más grande, la lista de cosas sería mayor y el pasaje ya subrayado se podría ver algo así como:

Estudiar la Biblia

5. Identificar palabras clave

Una palabra clave, como su nombre lo dice, es una palabra cuya presencia cambia todo el mensaje del pasaje. Si la quitamos, ya no es lo mismo… En Lucas 18:1, podrían ser palabras clave las siguientes:

  • Necesidad
  • Orar
  • Siempre
  • Desmayar

Ahora que las hemos identificado lo mejor es buscar su significado en un diccionario bíblico para entender mejor el pasaje.

6. Identificar el tema principal y secundarios

Jesús a los discípulos les está enseñando sobre la necesidad que tienen de orar siempre… si alguien dice que el tema principal es: “La necesidad de orar” y otra persona dice que es: “La importancia de orar”, de algún modo ambas estarían en lo correcto.

Además se pueden identificar otros temas que aborda el pasaje y listarlos acá.

7. Ver el contexto

Acá podemos evaluar múltiples cosas, empezando lógicamente por el contexto histórico, político, social, económico, etc., pero además surgen las comparaciones con pasajes paralelos (otros textos de la Biblia que digan más o menos lo mismo o exactamente lo mismo) y contrastes con otros pasajes que aborden el mismo tema.

En relación a los pasajes paralelos estos pueden ser:

  1. Literales: Un texto dice exactamente lo mismo que otro en otra parte de la Biblia. (Por ejemplo: Santiago 4:6 con 1 Pedro 5:15 y Proverbios 3:34)
  2. Conceptuales: Textos que abordan un tema con el mismo enfoque, aunque no lo digan con las mismas palabras textuales.
  3. Falsos: Textos que aunque digan algo parecido, es importante identificarlos porque nos podemos equivocar al hacer referencia cuando en realidad se está hablando de otro tema.

8. Listar: ¿Qué aprendemos de cada personaje?

Se hace una lista de qué cosas aprendo de cada personaje, no importa si este es un “buen” o un “mal” personaje, siempre se puede aprender algo. En nuestro ejemplo, yo aprendí que:

  • Es bueno enseñar usando historias, ¡Jesús lo hacía!
  • Es necesario orar siempre
  • No tengo porque dejar de hacerlo

9. Evaluarse: ¿Cómo estoy en…?

Saber solo por saber no tiene mucho sentido que digamos, lo importante es que tú y yo pongamos en práctica la Palabra así que en este paso llego el momento de autoevaluarnos.

Preguntas como:

  • ¿Estoy siendo un discípulo?… Porque la idea es volverme un discípulo…
  • ¿Qué cosas debo hacer para ser un discípulo?
  • ¿Cómo estoy con la oración? ¿Soy un hombre de oración?
  • ¿Qué ajustes debo hacer para crecer en el área de la oración?
  • ¿Porqué será que no somos muy dados a la oración?

Considera que ser un/a “hombre/mujer de oración” implica que es algo habitual en ti.

10. Hacer la lista de ajustes

Como siempre que evalúo una área de mi vida a la luz de la Palabra salgo insuficiente, entonces el siguiente paso es escribir una lista de las cosas que haré para (en nuestro ejemplo) ser un discípulo y una de las cosas que no debe de faltar de acuerdo al pasaje es orar.

Aquí buscas definir una lista 3 ó 4 cosas específicas que harás para mejorar en cada área… Por ejemplo con la oración, responder a preguntas simples puede generar tu lista, para muestra un botón:

  • ¿Qué harás?: Quiero crecer en la oración
  • ¿Cómo lo harás?: Dedicaré cada día un tiempo especial para orar
  • ¿A qué hora lo harás?: Por la mañana, antes de irme al trabajo
  • ¿Cuánto tiempo lo harás?: 15 minutos por día
  • ¿Dónde lo harás?: En el estudio de la casa

Es importante ser específicos, porque si no nos diluimos.

11. ¡Buscar ayuda!

Ya tienes la lista, ¡excelente! Hemos avanzado pero espera, no hemos terminado…

Eso es como tener una receta médica, todavía no hemos hecho nada, así que, ¡ahora nos toca tomarnos las medicinas! Y para hacerlo de verdad, debes buscar ayuda, porque la verdad es que la experiencia nos dice que tú y yo somos muy emocionales…

El mejor ejemplo son los campamentos, uno viene todo emocionado casi levitando de estar en la presencia de la Dios y al cabo de una semana somos los mismos de nuevo, ¿Por qué? El problema es que no hay un seguimiento

¡Pide ayuda! A un/a hermano/a de confianza y de carácter, dile:

Mira, he aprendido basado en este texto que la verdad no soy un/a hombre/mujer de oración, y quiero hacer esto, esto, esto y esto para cambiar, ¿me ayudas supervisándome? Solo necesito que de vez en cuando me preguntes cómo estoy en los ajustes y listo.

Y ahora sí, vamos en camino…

 

Reto:

¡El objetivo de estudiar la Palabra de Dios es una vida transformada en obediencia a Él!

¡Que el sabio Dios te guie querido(a) amigo(a)!

Mark Z

– Este artículo está basado en mis anotaciones del Diplomado en Hermenéutica que imparte el Diácono Reynaldo Rosales en la Iglesia Gran Comisión Tegucigalpa

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