¡Prefiero Morir Antes Que Dejar Mi Orgullo!

Antes muerto que humilde

Tal vez hayas escuchado alguna vez la historia de Jonás, el profeta que Dios le pidió fuera a predicar a Nínive, no quiso ir y cuando iba huyendo de Dios se desata una tormenta en el mar y luego, cuando los marineros le preguntan que quién es y cuál es su Dios se asustan y:

11 Como la tormenta era cada vez más fuerte, le preguntaron a Jonás:

—¿Qué debemos hacer contigo para calmar el mar?

12 Agárrenme y échenme al mar, y la tormenta se calmará. Yo sé que esta terrible tormenta cayó sobre ustedes por culpa mía.”

Jonás 1:11-12 (PDT)

Es increíble, de verdad increíble. Por lo que dice y con sus acciones, Jonás, a pesar de estar en medio de una tormenta en el mar, está expresando algo como: “prefiero morir antes que hacer lo que Dios me pide que haga.

¿Por qué no reconoció ahí mismo que lo mejor era obedecer e ir a Nínive? No lo sabemos, pero lo que si sabemos es que los tripulantes del barco no lo querían echar al mar así no más, hasta que no tuvieron remedio y lo hicieron…

Inmediatamente después el mar se calmó y ellos creyeron en el Dios verdadero. Dios siempre se lleva Su gloria en todo.

Lo curioso de esta historia es que tú y yo podemos ser como Jonás, que preferimos morir “antes de…”, por ejemplo:

  • ¡Prefiero morir antes que honrar a mis padres!
  • ¡Prefiero morir antes que perdonar a esa persona!
  • ¡Prefiero morir antes que sujetarme a mi esposo!
  • ¡Prefiero morir antes que pedir perdón!
  • ¡Prefiero morir antes que amar a mi esposa!
  • ¡Prefiero morir antes que aceptar mi culpa y decir la verdad!
  • ¡Prefiero morir antes que dejar mi relación inmoral!

¿Te sientes identificado? Querido(a) amigo(a), suelta eso. Los caminos de Dios siempre, siempre, siempre son los mejores. Por mi experiencia personal con el orgullo, sé que es difícil de soltar, pero al final es lo mejor. Es una batalla que luchas a diario en la mente por el lugar que sólo Dios merece y debe ocupar.

La buena noticia de todo esto es que: ¡la gracia de Dios siempre está ahí al rescate!

“El SEÑOR había dispuesto un gran pez para que se tragara a Jonás, quien pasó tres días y tres noches dentro del estómago del pez.”

Jonás 1:17 (PDT)

Dios había preparado ese pez para salvar la vida de Jonás, ¡Qué inmensa es Su gracia para con nosotros! Él siempre puede volver a comenzar con nosotros…

Así que ánimos, porque Dios, mi Dios es bueno.

Hasta pronto…

Por cierto y hablando de cosas sin sentido que a veces Dios nos pide hacer, tal vez te interese leer:

Te cuento que este artículo es uno de los buenos devocionales que hay en www.BlogdeCristo.com, y si quieres unirte a la conversación en tus redes sociales favoritas te invito a usar el hashtag #DevocionalesBDC.

Dios te bendiga querido(a) amigo(a),

Mark Z

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